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Premian en España a científicas de FEI
"Una sola gota de sangre
puede prevenir un mar de lágrimas", explican
las tres científicas argentinas que fueron galardonadas,
con
el Premio Reina Sofía 1998 de investigación
sobre prevención de las deficiencias.
Viajaron a Madrid, donde recibieron de manos de la propia
reina Sofía
el premio que otorga el Real Patronato de Prevención
y Atención a las Personas con Minusvalía, las
doctoras Laura Gruñeiro de Papendieck, Ana Chiesa y
Laura Prieto dialogaron con La Nación para revelar
los aspectos más salientes de su trabajo.
Desde 1985 hasta la fecha, junto con su equipo de la Fundación
de Endocrinología Infantil (FEI), las investigadoras
han podido evitar el retraso físico o mental de más
de 300 chicos condenados por las dos enfermedades congénitas
más comunes: el hipotiroidismo congénito
y la fenilcetonuria, males sin signos clínicos en los
primeros días del bebe.
"Son dolencias inaparentes en el momento del nacimiento,
pero al analizar una gota de sangre del talón del bebe
pueden ser detectadas y tratadas para que los chicos lleven
vidas absolutamente normales, con la ayuda de dietas o una
medicación permanente", explicó Papendieck.
Males frecuentes
Ambas enfermedades son frecuentes en nuestro país.
Uno de cada 3000 recién nacidos tiene hipotiroidismo,
y la feniletonuria se daen 1
de cada 10.000 bebes. Esto determina que en nuestro país
nazcan anualmente más de 300 chicos que serán
discapacitados mentales profundos para toda la vida, si no
se hace un diagnóstico y un tratamiento tempranos.
"A veces el trabajo es muy difícil. Llegan madres
felices con su hijo aparentemente sano y les tenemos que decir
que deben seguir una terapia de por vida. Por eso, es muy
importante ofrecer contención,
y contamos con un equipo de psicólogos especialmente
dedicados
a esa tarea", afirmó Chiesa.
El hipotiroidismo congénito es una enfermedad que se
produce por
falta de la hormona tiroidea. Esta sustancia interviene en
el crecimiento
y desarrollo del niño, y su carencia durante las primeras
semanas de vida produce un grave daño al cerebro y
provoca la discapacidadmental. El tratamiento es simple y
se limita a una medicación permanente.
La fenilcetonuria, en cambio, es una enfermedad congénita
del metabolismo de las proteínas que provoca una acumulación
de fenilalanina en el organismo. Así es como se lesiona
el cerebro
del niño, con graves secuelas neurológicas y
mentales.
"Los chicos que padecen ese mal deben llevar siempre
una dieta muy estricta. Por eso, los capacitamos tempranamente,
y a los dos años saben perfectamente qué cosas
no pueden comer", explicó Prieto.
La investigadora agregó que para transmitirle la disciplina
necesaria a pacientes tan pequeños, se organizan distintas
actividades. "Por ejemplo -ilustró-, una función
de títeres muy simple, en la que un hada buena les
trae los remedios y los chicos buenos rechazan los alimentos
que les hacen mal."
Recetas que ayudan
Las científicas volcaron su experiencia en un trabajo
titulado "Prevención de la discapacidad mental
y física que originan enfermedades genéticas
y metabólicas inaparentes al nacimiento", que
es el que les valió el premio. Además de estadísticas
y estudios, el informe incluye un libro
de recetas especiales para ayudar a las madres.
Los estudios para detectar el hipotiroidismo congénito
y la fenilcetonuria se realizan en FEI (Mansilla 2771, teléfono
4964-2008). Allí también se diagnostican otros
males, como la galactosemia, la hiperplasia suprarrenal congénita
y la fibrosis quística.
En todos los casos, las especialistas subrayaron la importancia
de comenzar el tratamiento sin demoras.
"A veces aparecen padres que tienen los resultados de
los análisis desde hace un mes en el bolsillo y no
han hecho nada. Cuando el chico inicia la terapia, mejoran
sus perspectivas, pero para el daño hecho durante los
primeros días no hay marcha atrás", se
lamentó Chiesa.
Papendieck subrayó que FEI intenta difundir la importancia
de la detección precoz de estas enfermedades no sólo
entre los médicos, sino también entre las familias.
"Si bien son obligatorios por ley, los estudios no se
realizan en muchos hospitales. Por eso, todas las madres deben
estar atentas y reclamarlos. Si no, tienen que conectarse
con la FEIM rápidamente, ya que lo ideal es que se
tome la muestra en el momento del alta de la maternidad",
concluyeron las científicas distinguidas.
Juana Libedinsky
Copyright © 1999 La Nación
| Todos los derechos reservados,
publicado el 13/03/1999 |